DE LA HOGUERA A LA CÁRCEL

Los procesos violentos del sistema capitalista, que han perpetuado el despojo y la sumisión de las mujeres desde la época de la cacería de brujas, continúan plenamente vigentes. A las mujeres ya no se nos envía a la hoguera, pero seguimos sometidas a múltiples violencias, entre ellas, la penalización de nuestros derechos y decisiones reproductivas; son las inaceptables consecuencias de un sistema que pone las ganancias sobre la vida y que se estructura en la sumisión, la expropiación y el despojo.